Una vez me dijeron que empiezas a ser mayor en el momento en que los concursantes de Operación Triunfo y los futbolistas te empiezan a parecer jóvenes. Madre mía. Qué estupidez más cierta. ¡Qué vejez tan prematura!

Ayer decidí que era hora de añadir un tercer síntoma a la lista de síntomas absurdos pero irrefutables de que el tiempo corre más que yo: las fiestas de mi cole.

Las fiestas de mi cole


Son las fiestas de San Isidro en el patio de mi colegio. Y creo que ayer me arrugué solo de pensarlo.

pizarra_colegio_nostalgia_tienecajonesMe arrugué porque me crucé viejos profesores inesperadamente arrugados.

Me arrugué porque me sirvió la cena un flequillo adolescente de quien aquel verano fui monitora. Mi niño favorito del campamento. Que ahora me saca tres cabezas.

Me arrugué porque la tradición es regalar claveles. Y porque el mismo clavel que un día significó que firmabais que erais AMIGAS, en mayúscula, hoy sirve para pedirte que firmes como testigo en su boda. Y para responder lo “encantada” que estarás de serlo. ¿He oído boda? Sí, has oído bien. Espera, dame un tiempo para que lo asuma. Complejo de Peter Pan, déjanos a solas. Madre mía, que te casas.

Me arrugué porque hay cosas que quedaron atrás. Los globos de colores y el ruido que hacíamos al reventarlos; los borrachos “de BUP y COU” que te echaban su cerveza por encima cuando todavía no sabías lo que era un botellón; la orquesta de pueblo entonando (a veces desafinando) los últimos exitazos del verano. Tu padre recogiéndote a la una y media, porfi papá déjame un poquito más, ok a menos cuarto.

Me arrugué porque hay cosas que no cambian: la abuela ludópata de la tómbola y sus nietos camino de la ludopatía; los padres que no levantan el culo de taberna y hacen como que no vigilan a sus hijos… pero sí; la sonrisa más cansada del voluntario; la peor edad del mundo llorando un desamor; la amiga fiel que recitaría con más soltura que tú tu historial de llantos; los tristes premios de la caseta de tiro que da mucha vergüenza regalar; un padre tocapelotas (siempre hay uno); los partidos de primaria que se viven con más emoción que la décima; no me pongas esa canción que me pongo tontorrona; la morcilla grasienta;  los encuentros entre viejos compañeros.

 

Yo a ti te conozco. Perdón, yo a ti te conocí

Uy, cuánto ha engordado, pero si era un flacucho. Madre mía, esta chica siempre está igual. Ostras, pero si tiene canas. Tú, tú, tú, que lleva un carrito. ¿Le has visto ya? No. Aún no le he visto, qué raro, si siempre me le encuentro el 15 de mayo. Qué tal te va todo. Bien, sin novedades. Me alegro de verte. Igualmente. Fin. ¿Sigues currando? Pero si eres periodista. Sí. ¿Tú sigues tan inmaduro? Pero si hace mucho que dejaste la última fila. Uy, qué calor. Fijo que llueve. ¿Has visto ya a tu amor platónico? Qué va, aún no ha venido. Ya vendrá. Siempre viene. 

Saludos que dan pereza. Saludos que no.

¡Hala! ¡¿Qué tal?! De repente fuisteis uña y carne. Ahora trabaja algunas temporadas en Perú. Tanto viaje no le ha robado los ojos achinados de contar cosas que siempre tuvo. Esos con los que se ilusionaba planificando irse de Erasmus. Esos con los que se fue. Me encanta verte tan bien. ¿Un café y nos ponemos al día? Claro.

 

 

El patio de mi cole es particular, cuando llueve se moja como los demás

Nunca he entendido qué tiene de particular un patio que cuando llueve se moja. Es un sinsentido. Bueno, da igual. El caso es que no hay un San Isidro sin unas gotas caprichosas vacilando desde el cielo. Ni existe un patio tan particular como el patio de mi cole.

Allí donde ayer decidí que me sentía mayor. Sí, precisamente en el patio de un colegio… #TieneCAJONES.

Mayor que los concursantes de Operación Triunfo. Mayor que los futbolistas de la cantera. No sé. Mayor.

En el patio de mi cole ya no se puede beber alcohol. La ley no entiende de razones solidarias. Antes de las dos nadie bebe, pero hay algo que emborracha. No sabría explicarlo. Creo que es la nostalgia con limón, que da mucha resaca.

Ayer me arrugué.

 

 

Oye, lo que también #tieneCAJONES es que no me sigas aún en Twitter y en Facebook.